lunes, 10 de octubre de 2011

Día Mundial de la Salud Mental

10 de octubre es el Día Mundial de la Salud Mental


Invirtamos en salud mental  


El Día Mundial de la Salud Mental tiene por objeto sensibilizar a la población acerca de los problemas de salud mental. Su celebración contribuye a fomentar un debate más abierto sobre los trastornos mentales y a promover la inversión en servicios de prevención, sensibilización y tratamiento. La falta de tratamiento de los trastornos mentales y neurológicos, y de los relacionados con el consumo de sustancias es enorme, en especial en los países con recursos escasos.

El lema de este año es “Invirtamos en salud mental”. Los recursos económicos y humanos que se asignan a la salud mental son insuficientes, en especial en los países con recursos escasos. La mayoría de los países de ingresos bajos y medios dedican menos del dos por ciento de su presupuesto sanitario a la salud mental.

Muchos países cuentan con menos de un especialista en salud mental por cada millón de habitantes. Es más, una parte considerable de esos limitados recursos va a parar a los grandes hospitales psiquiátricos y no llega a los servicios que prestan la comunidad y los centros de atención primaria de salud.
Hay que aumentar la inversión en salud mental y dirigir los recursos disponibles hacia servicios más eficaces y humanitarios.
http://www.who.int/mediacentre/events/annual/world_mental_health_day/es/index.html



martes, 27 de septiembre de 2011

Cuando pensábamos que todo iba bien...

Uno lo escucha todo el tiempo, lo lee en todo tipo de literatura sobre el trastorno bipolar: aun cuando se ha llegado a cierto nivel de eutimia, puede venir una recaída. Lo sabemos muy bien y quizá hasta lo estamos esperando, pero cuando llega no deja de tomarnos por sorpresa y desconcertarnos. Y entonces, claro, viene un reajuste al tratamiento. Primer ajuste: Durante 3 semanas: aumento en la dosis de Seroquel para tranquilizarme, dos gotas de Rivotril por la mañana junto con el anti depresivo, por si estoy ansiosa y la odiada Lamotrigina, para modular los ciclos ultrarápidos, aunque sólo 12.5 mg, por por aquello de los efectos secundarios. Segundo ajuste: cambio de anti depresivo, Citalopram - que disque es mejor que el Butrew. Y aquí vamos de nuevo. Entre tanto, la pregunta es ¿cómo asimilar una recaída? 

jueves, 22 de septiembre de 2011

El suicidio en la personas con Trastorno Bipolar





Las personas que padecen de trastorno bipolar tienen una posibilidad incrementada tres veces de cometer suicidio que la de aquellos que padecen de depresiones mayores (12% a 30%). Aunque muchas de las personas que sufren del trastorno realmente nunca logran cometer el suicidio, el promedio anual de suicidio en hombres y mujeres diagnosticadas con la enfermedad (0.4%) es de 10 hasta 20 veces mayor que en la población general. Individuos que padecen del trastorno tienden a tener tendencias suicidas, especialmente durante los estados mixtos de hipomanía y depresión agresiva.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Día Mundial para la Prevención del Suicidio

 -Toda amenaza de suicidio debe tomarse en serio-


El 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, se fomentan en todo el mundo compromisos y medidas prácticas para prevenir los suicidios. Cada día hay en promedio casi 3000 personas que ponen fin a su vida, y al menos 20 personas intentan suicidarse por cada una que lo consigue


Con el patrocinio de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, la OMS y sus colaboradores preconizan una terapia adecuada y medidas de seguimiento para quienes han intentado suicidarse, junto con un tratamiento más mesurado del suicidio por parte de los medios de comunicación.


Es necesaria una labor mundial de concienciación de que el suicidio es una de las grandes causas prevenibles de muerte prematura. Los gobiernos deben elaborar marcos normativos para las estrategias nacionales de prevención del suicidio. A nivel local, las declaraciones políticas y los resultados de la investigación deben plasmarse en programas de prevención y actividades comunitarias.


El estrangulamiento en México y el uso de arma de fuego a escala mundial son los métodos más utilizados, y la vivienda, en ambos casos, es el lugar donde más comúnmente la gente se suicida, indican el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI).



El suicidio es la segunda causa de muerte en la población mundial de entre 10 y 24 años y la tercera de los 15 a los 44 años, de acuerdo con la OMS. En México, el sector poblacional de los 15 a los 24 años es que más suicidios comete, según las cifras más recientes, de la Estadística de suicidios de los Estados Unidos Mexicanos 2009, publicada por el INEGI.


Como ellos, casi el 90 por ciento de los que se quitan sus propias vidas sufren de enfermedad psiquiátrica. Por eso, cualquier esfuerzo para combatir el suicidio va a fracasar estrepitosamente, a menos y sólo hasta, que empecemos a participar en discusiones más abiertas y honestas sobre las enfermedades mentales. No susurrando y no como chisme, sino con voces fuertes y firmes y como un problema que merece toda la atención, la compasión, y el financiamiento como el cáncer o el sida o cualquier otro padecimiento mortal.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Bipolaridad: Trastono bipolar o maniaco-depresivo


 Este video explica, de forma muy clara, el trastorno





miércoles, 24 de agosto de 2011

Nosotros los locos, ustedes ¿los cuerdos?

Para un querido amigo (que cree que me he olvidado de él)

Nosotros estamos locos. Sí estamos locos. Hacemos cosas cosas extrañas, y tenemos actitudes diferentes. En un momento estamos brincando de felicidad y al siguiente no podemos levantarnos de la cama, para luego regresar con una energía tal que nos hace cometer muchas imprudencias (o locuras dirían otros). Nuestras reacciones pueden ser desmesuradas, fuera de proporción. Si el agua, cuando nos vamos a bañar está fría, sentimos como si nos hubieran cortado una mano o se hubiera muerto uno de nuestros padres. Somos irritables, y nos alteramos con facilidad. 


Sin embargo, nosotros los locos aceptamos que hay un problema. Y no sólo aceptamos la condición porque un siquiatra lo dice, sino porque sentimos que algo dentro de nuestra cabeza no funciona bien y nos hace sufrir. Porque nos damos cuenta del torbellino en nuestros cerebros, que nos hace actuar de forma "extraña". 


Los locos que tomamos cartas en el asunto, al final resultamos más sensatos. Me explico: nosotros los locos asistimos de forma regular con el siquiatra, durante largo tiempo hasta encontrar la combinación y la dosis adecuadas de medicamentos. Como cada uno de nosotros es diferente, cada tratamiento es único e irrepetible. Lo que le funciona a mi vecino, no necesariamente es lo adecuado para mí. Lo que quiere decir que el medico, no tiene ningún referente concreto (por ejemplo, extrañamente, yo, a diferencia de otros pacientes no necesito un  estabilizador del humor, y he funcionado con Seroquel como monoterapia). Lo cual hace que todo sea más lento . 


Además, vamos a una psicoterapia para hablar de lo que sentimos, nuestras tristezas, angustias y ansiedades. Semana a semana nos exploramos a nosotros mismos para entender qué sucede en nuestra cabeza, explicárnoslo y explicárselo a los demás. Asistimos para encontrar las herramientas que nos ayuden a lidiar con nuestra condición y a saber vivir en un mundo que no está diseñado para nosotros. ¿Qué logramos con esto? Algo muy valioso, aprendemos a conocernos, a distinguir nuestras reacciones, a saber cuándo somos nosotros y cuando es la enfermedad, y sobre todo, a racionalizar. Sabemos quiénes somos mentalmente. No todo el tiempo funciona, pero la conciencia que ganamos en el intento es inapreciable. Al final, nos hacemos responsables de nosotros mismos y de nuestras reacciones, y podemos ponernos límites. Y así, junto con los medicamentos, alcanzar la eutimia.


¿Qué pasa con aquellos que no están locos? los cuerdos o, por lo menos, con algunos de ellos. ¿Qué pasa con los que creen que están bien? Pasa que nunca se analizan a ellos mismos, porque ¿para qué? "si yo no tengo ningún problema". Los sicólogos son para los locos. Y entonces, todas sus neurosis se van acumulando sin que se hagan cargo de ellas y floreciendo a la menor oportunidad, a través del enojo o la exasperación. Y lo peor de todo, sin que haya una reflexión al respecto. Ni siquiera se dan cuenta que hay algo que está mal, que los está afectando y afectando a los demás. Entonces yo preguntaría: ¿quiénes son realmente los locos?


Todo esto me parece por demás injusto (pero quién dijo que la vida era justa). Porque ahí estamos nosotros, los locos, haciendo un esfuerzo enorme por conocernos, por saber interactuar, por no dañar, y resulta que tenemos que convivir con "cuerdos" irresponsables que van lastimando a quienes les rodean. Y se vuelven una amenaza peor. Porque como decía mi amiga Beatriz: es más peligroso un neurótico no medicado, que un psicótico (o loco) en tratamiento.

martes, 16 de agosto de 2011