domingo, 12 de septiembre de 2010

Lo peor que se le puede decir a una persona con transtorno bipolar


Algunas personas trivializan la depresión (normalmente sin intención)  y  al dirigirse en una persona en estado depresivo utilizan frases que en nada ayudan quien las escucha, y las cuales pueden ser incluso contraproducentes.


A continuación lo peor que se le puede decir a un amigo o a un ser querido con transtorno bipolar en fase depresiva.
  
    ¿Cuál es tu problema?
    ¿Vas dejar de quejarte?
    ¿Qué te hace pensar que a los demás les interesa?
    Sólo tienes que echarle ganas
    Todo está en tu mente
    Pensé que eras más fuerte
    Nadie dijo que la vida fuera justa
    Tienes que levantarte tú mismo
    Ya crece
    Deja de sentir pena por tí mismo
    Hay mucha gente peor que tú
    Tienes muchas cosas buenas, ¿por qué no eres feliz?
    ¿Por qué tendrías que estar deprimido?
    Tú crees que tienes probelmas…
    No es tan malo
    Deja de tomar todas esas pastillas
    Eres lo que imaginas
    ¡Animo!
    Siempre sientes pena por tí
    ¿Por qué no eres normal?
    Necesitas salir más
    Busca un algo de que agarrarte
    La mayoría de la gente es tan feliz como quiere
    Busca un trabajo
    No te ves deprimido
    Sólo buscas llamar la atención
    Todos tenemos un mal día
    ¿Por qué no sonríes más?
    Una persona de tu edad debería estar disfrutando
    Puedes hacer cualquier cosa, si te lo propones
    Tu te buscaste esto
    Levántate y haz algo
    Sacúdete el mal ánimo
    Siempre estás preocupado por tus problemas
    Ya no pienses en eso
    Sal y diviértete
    Trata con más ganas
    Sé como te siente –una vez estuve deprimido por varios días
    Te sentirías major si fueras a la iglesia
    Lo que necesitas es una verdadera tragedia, para que te de cierta perspectiva
    Esto también va a pasar
    Sal y toma aire fresco
    Todos tenemos una cruz que cargar
    No te gusta como te sientes? Cambialo
    Te sentirías major si bajaras de peso
    Eres demasiado duro contigo mismo. Deja de ser tan perfeccionista
    No te desquites con los que están alrededor de tí
    Vas a perder muchos amigos
    Me estás jalando contigo
    Sólo estás siendo inmaduro
    Tu eres tu peor enemigo
    Así es la vida, acostúmbrate
    Mi vida tampoco es un lecho de rosas
    No te importa el resto del mundo, estás totalmente absorto en tí mismos
http://www.healthyplace.com 

martes, 17 de agosto de 2010

Quizá

Quizá mañana todo estará bien...

jueves, 5 de agosto de 2010

Caerse y levantarse

Subir y bajar. Caerse y levantarse y volverse a caer y volver a levantarse. Y cuando piensas que ya todo empieza a ir mejor, vuelves a caer. Ahí en el suelo, levantas la cabeza, y buscas una mano que te ayude a levantarte, pero la mano no se ve. Bajas de nuevo la cabeza y te quedas tirado y entonces piensa que el cansancio es tal, que mejor quedarse ahí tendido. Pero algo en algún lugar de tu cerebro te dice que debes intentar levantarte otra vez, porque quizá esta vez, ahora sí, todo va a estar bien. Levantas de nuevo la cabeza, buscando la mano que te auxilie, y no está. No entiendes cómo llegaste ahí. Entonces haces un esfuerzo mayúsculo y de nuevo te pones de pié. No estás feliz, pero por lo menos estás de pié. Volteas la cabeza y ves al suelo, al lugar en el que yacías y te dan escalofríos sólo de darte de como estabas. Luego ves hacía todas partes y tratas de correr buscando algún lugar seguro, que te proteja, pero esta vez ya nada puede darte esa seguridad que buscas, sólo puedes confiar en ti mismo,  porque todo lo demás dejó de ser.

Pero no quiero estar triste. No quiero estar triste. Ya no sé qué es: el trastorno, el medio ambiente, o una combinación de todo. Hoy entendí que nada, nunca más va a ser lo que fue. Que todo aquello que formaba mi mundo extraño, pero con su lógica propia, ya no será nunca más. Que todas esas personas que estaban ahí como parte de la estructura de ese mundo, poco a poco se van difuminando, incluso las que parece que están cerca. Especialmente, los que están cerca. Ese mundo se acabó, se desmoronó. Y no hay más remedio que construir otro. ¿Se podrá ? ¿Quiero construir otro? ¿Tengo energía para tomar las riendas y empezar algo nuevo? Por ahora, sólo la inercia, el último impulso del mundo de antes, el que va desapareciendo. Eso último que queda me hace daño. Pero vivo desgarrada viendo desaparecer lo que fue, y deseando conservarlo sin atreverme a soltarlo. Pero en el fondo se que debo dejarlo ir. Que si no lo dejo ir va a acabar ahogándome. Tengo que terminar de deshacerme de lo antiguo, de lo que estaba antes.

lunes, 28 de junio de 2010

Revelación

¡Gran revelación! Hoy el doctor me dijo que resulta que no tengo transtorno bipolar II sino I. No sé qué pensar... El dice que no necesariamente es peor.  Supongo que debe ser verdad... De cualquier forma ha sido una gran sorpresa, no me esperaba algo así. Lo peor, es que hace cuatro meses que habían llegado a esa conclusión, y apenas hoy me lo viene a decir. Todo es muy raro. Esto cambia mi perspectiva. Me sineto distinta. En fin, lo importante es que ahora, bipolar I o II, me siento mejor.

martes, 15 de junio de 2010

Bien, simplemente bien


 Me siento bien. Bien como no me había sentido hace mucho tiempo. Todo se lo debo a él, y sólo a él. A él que me sacó del hoyo negro, en el que he estado viviendo desde hace tantos meses. No debería decir esto, pero creo que a veces me siento un poco enamorada...

Por fin, después de tanta tristeza y deseperación que  pesaba sobre mis hombros, hoy me siento más ligera. Siento que poco a poco empiezo a ser yo otra vez, o a algo que se parece a lo que debería de ser. De pronto siento que mi vida comienza de nuevo, casi desde cero. Sólo queda sacudirme los últimos lastres de la vida en el torbellino del transtorno. ¿Será posible una existencia nueva? En muchos momentos del día así lo siento. Todavía más drástico, a veces creo que me voy a convertir en una persona distinta, que me estoy transformando.

Es curioso, pero en algunos momentos dejo de recordar lo que fueron los últimos meses. No me acuerdo de cómo era el dolor. Me veo llorando desesperada, pero no logro recordar cómo era lo estaba sintiendo. Todo es tan confuso. Se está borrando poco a poco la persona que he sido el último año y medio ¿Se puede olvidar de pronto tanto sufrimiento? ¿Así le pasa a todo el mundo?

Me asalta la duda, ¿estaré mejorando? ¿o estaré ciclando? No, estoy casi por completo segura que es una mejoría. Aunque me llama la atención no sentir ningún tipo de tristeza... ¿Será normal?  Como quiera, a parte del transtorno estoy viviendo la separación, lo que se supone todavia debería generar dolor y llanto, como estaba pasando la semana pasada. Pero ahora, es como si se hubiera esfumado todo aquello que torturaba mi cerebro y me hacía querer quitarme la vida. No lo entiendo. En estos momentos sólo un par de cosas que sucedieron recientemente me causan algo de malestar y un poco de ansiedad. Pero no hay tristeza...

Sólo sé que hoy, en esta noche, me siento bien, simplemente bien. ¿Cuánto durará?

miércoles, 26 de mayo de 2010

Con algo de vida otra vez

100 mg de Butrew, 450 mg de Seroquel, 200 mg de Lamotrigina, y 4 gotas de Rivotril desde el lunes, y ¿qué pasa? Que después de de mucho tiempo de nuevo mi pensamiento se acelera, la energía regresa y siento que la sangre circula otra vez por mis venas. Me siento bien y estoy mucho más alerta. Cierto que durante el día sentí en algunos momentos la clásica tristeza que me ha acompañado toda esta temporada, pero pronto se desvaneció y fue sustituida por algo que se asemejaba a la alegría.

¡Por supuesto! Se lo había dicho al doctor: me tienes sedada. Con 600 mg de Seroquel y 200 mg de Lamotrigina, ¿cómo iba a hacer efecto el antidepresivo? Ahora con 150 mg menos del antisicótico (diseñado para tranquilizar), el Butrew está teniendo un mayor efecto, y ya no me siento como zombie.  De pronto algunas cosas empiezan a recobrar algo de sentido, y aunque todavía hay dificultables, ya no las percibo con la visión apocalíptica de hace un par de días. La añoranza por el pasado es menor, y el presente otra vez es importante. ¿Será que de veras me estoy sientiendo bien? ¿durará varios días? ¿o será sólo momentaneo, como en otras ocasiones? ¿y si es el inicio de un nuevo ciclo inducido por el Butrew?

¿Destellos de hipomanía? Así se siente... En realidad, es algo más complicado. Es como si el estado maniaco y el estado depresivo estuvieran luchando en mi cabeza por ver cual de los dos prevalece. Es como un estado mixto: los dos ciclos al mismo tiempo, alternándose. Sí, me siento alegre y triste al mismo tiempo, con ganas de brincar y con ganas de esconderme en la cama; recordando el pasado, pero en el presente.  Con ganas de comemerme el mundo a puños y, al mismo tiempo, con ganas de salir huyendo a refugiarme con mis papás. En fin, pasa de todo en mi mente. Pero lo que importa ahora es que una parte de mí se siente con vida otra vez.

jueves, 13 de mayo de 2010

Otro medicamento

Hemos agregado un nuevo medicamento, un nuevo antidpresivo: bupropión. Conocido comercialmente como Welbutrin o Butrew. O sea que ahora estoy tomando quetiapina, un antisicótico que me mantiene tranquila; lamotrigina, el estabilizador del humor; bupropión, un antidepresivo y clonazepan, un ansiolítico para pder dormir (cuatro en total, que representan una importante cantidad de dinero cada mes, por cierto). Ahora, a ver si este coctel ayuda a mejorar la situación. Como siempre, habrá que tener mucha calma.

El doctor piensa que el bupropión es mucho más adecuado para el trastorno bipolar. No genera cambios abruptos en el estado de ánimo como hacía la duloxetina, un antidepresivo que actúa como inhibidor de la absorción de serotonina y norepinefrina. El bupropión actúa sobre los neurotransmisores dopamina y norepinefrina, relacionados con el sentido de recompensa y placer en el cerebro. Este medicamento ayuda a recuperar la energía, mejora el estado de ánimo, la motivación, ayuda con los síntomas de la hipersomnia y a controlar el déficit de atención.

Llevo a penas dos días con ibupropión y tomo sólo 50 mg,  pero creo que me siento mejor y mucho más optimista. Hoy es muy diferente a la semana anterior, donde pasé martes, miércoles y jueves llorando todo el día. También es diferente al martes que acaba de pasar, cuando estallé en llanto durante la terapia, sintiendo una total desolación, un horrible sentimiento de desamparo, añorando con todas mis fuerzas el pasado. Si, siento alguna diferencia. Hoy, por la tarde, por ejemplo, después de enterarme de algo que no me gustó, no me derrumbé, ni sentí que caía al abismo.

En fin, la verdad es que tampoco me hago demasiadas ilusiones. Ya ha sucedido antes: me siento bien unos días y luego, ahí vamos para abajo.  De todas formas, como dice el doctor, necesitamos esperar un tiempo, hasta llegar a la dosis adecuada, ver cómo evoluciona el transtorno, y si, por fin, logro sentirme mejor. Como siempre, paciencia, mucha paciencia.